Psicólogo Estrés en Almería

Terapia para tratar el Estrés

El estrés hace referencia al conjunto de reacciones que ocurren en nosotros cuando nos enfrentamos a una situación demandante, es decir, que nos es difícil de superar. De este modo, lo que determina que una situación sea o no demandante para una persona será el conjunto de habilidades o recursos con los que cuente para afrontarla. De ahí que cada persona sea un mundo, y lo que resulta estresante para uno apenas altere a otro.

Al igual que ocurre con la ansiedad, es común que el estrés tenga ciertas connotaciones negativas. Sin embargo, en muchas ocasiones, es precisamente esa reacción que produce la situación demandante en nuestro cuerpo la que nos permite superarla. Por ello, lo que marcará que el estrés que sufre una persona sea perjudicial o no para su vida es la intensidad y duración que tenga.

De este modo, cuando la situación que hay que afrontar produzca en nuestro cuerpo una reacción de estrés y, a partir de ahí, podamos desarrollar una serie de habilidades que nos permitan afrontarla, podremos decir que habremos experimentado un estrés positivo, también denominado eutrés. Sin embargo, en el caso de que se produzca la reacción estresante y esta perdure en el tiempo, ya sea porque la situación demandante no se soluciona o porque, aún habiéndose afrontado, el estrés perdura, estaremos ante un estrés negativo, también llamado distrés.
 
Desde la perspectiva con la que trabajo, lo que determinará que el estrés que experimenta una persona sea positivo o no serán dos aspectos: la manera en la que lo gestionamos y el grado en el que nos limita nuestra vida. De este modo, el problema ocurrirá cuando lo que la persona hace para gestionar el estrés no solo no le ayuda a reducirlo sino que, a largo plazo, lo está aumentando y le perjudica en su vida. Ejemplo de este tipo de comportamientos perjudiciales que son utilizados para controlar el estrés son las reacciones agresivas, el consumo de sustancias, la reducción de actividades gratificantes, el abandono de las necesidades, etc.

Por tanto, el trabajo terapéutico en este tipo de casos estará encaminado a identificar cuáles son esos comportamientos inadecuados con los que se está intentando controlar el estrés e ir instaurando otros que le permitan a la persona regularlo de manera más apropiada, de forma que pueda actuar en dirección a lo que es importante para ella. 

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